El Gran Boyero Suizo, también conocido como Swissy, se originó en Suiza como un perro de trabajo versátil en el pastoreo, arrastre de carros o trineos y como perro guardián. La raza estuvo cerca de la extinción cuando las máquinas remplazaron varias de sus funciones ancestrales, pero el Dr. Albert Heim, de Zurich, fue fundamental en la conservación de la raza.